El Telón
Todo es Amor: Todo desea tu felicidad. Todo rima. Nuestros adornos son un reflejo, una representación de algo más valioso, más hermoso. Es el arte la rima, es la rima la ley, los hombres pretendiendo ser dioses, los planetas estrellas, las galaxias rimas de luces, colores y formas … ; la vida pretendiendo rimar, siempre distinta, siempre mejor, siempre acorde. Y las galaxias ¿con que belleza superior pretenden rimar?
Ahí está: juego, expansión, deseo infinito de mejora, Amor en estado puro, el motor del Universo.
Dios es Amor.
Nada hay por encima del Amor.
Dios desea tu felicidad, él se comunica contigo y te lo dice.
Dios está dentro de ti, no fuera.
El Amor es un espíritu viviente, es Amar.
Dios vive en la chispa que te inspira.
Mirando un paisaje de montaña bañado por el sol, veo como la pradera y el bosque se dan la mano, y entonces veo: Que todos los seres hacen lo que desean, y al ver sus obras me parecen bellas y me hacen sentir bien, pues siento que son el fruto del deseo de sus autores y que contribuyen a su felicidad, a la felicidad, y todo es bueno; y todos los seres, desde la hormiga al ser humano, desde los planetas hasta las estrellas e incluso galaxias, todos están vivos. Todo está vivo, todo consciente, todo desea; y cuanto más grande el ser más amor; y cuando contemplo un atardecer siento un Amor que comprendo que no tiene límites. Los colores, la suave intensidad de la luz, la armonía del atardecer, la tranquilidad de espíritu al observar. La calma así entregada, tan altruista, tan incondicional.
No hay separación entre Dios y tú, pues él susurra pensamientos en tu mente y con tus preguntas hace melodías y rimas de silencios.
Dios vive en la chispa que te inspira.
Persiguiendo el origen de la chispa que me inspira me puse a descorrer el telón.
Al descorrer el telón sólo vi su propia tela, y al principio creí que no lo había descorrido, pero es que ese era el misterio:
detrás no hay nada, salvo magia pura en la que flotamos.
Ahí está: juego, expansión, deseo infinito de mejora, Amor en estado puro, el motor del Universo.
Dios es Amor.
Nada hay por encima del Amor.
Dios desea tu felicidad, él se comunica contigo y te lo dice.
Dios está dentro de ti, no fuera.
El Amor es un espíritu viviente, es Amar.
Dios vive en la chispa que te inspira.
Mirando un paisaje de montaña bañado por el sol, veo como la pradera y el bosque se dan la mano, y entonces veo: Que todos los seres hacen lo que desean, y al ver sus obras me parecen bellas y me hacen sentir bien, pues siento que son el fruto del deseo de sus autores y que contribuyen a su felicidad, a la felicidad, y todo es bueno; y todos los seres, desde la hormiga al ser humano, desde los planetas hasta las estrellas e incluso galaxias, todos están vivos. Todo está vivo, todo consciente, todo desea; y cuanto más grande el ser más amor; y cuando contemplo un atardecer siento un Amor que comprendo que no tiene límites. Los colores, la suave intensidad de la luz, la armonía del atardecer, la tranquilidad de espíritu al observar. La calma así entregada, tan altruista, tan incondicional.
No hay separación entre Dios y tú, pues él susurra pensamientos en tu mente y con tus preguntas hace melodías y rimas de silencios.
Dios vive en la chispa que te inspira.
Persiguiendo el origen de la chispa que me inspira me puse a descorrer el telón.
Al descorrer el telón sólo vi su propia tela, y al principio creí que no lo había descorrido, pero es que ese era el misterio:
detrás no hay nada, salvo magia pura en la que flotamos.
