Blog Relámpago Azul

El hombre de cristal

Una vez alguien lo vio en un sueño.

Anciano de largo pelo blanco, su piel clara, casi transparente, y sus lentos movimientos, y sus ojos tan azules. Sin hablar su mensaje es cristalino en los corazones de quienes le miran.

Invitado a su palacio de blanco mármol se conmueve mi corazón de tal honor, adornado con hilos de oro el gran salón me brinda su belleza invitándome aún a entrar más dentro.

Déjame, ahora despierto, INSPIRAR hondo este aire fresco.

Maestro, haré que tu mensaje sea escuchado, pues tus suaves movimientos mecen la conciencia más profunda.

Maestro:
Estas emociones de amor que me susurras en la mente,
que se quedan tan cortas al ser palabras,
que señalan un laaargo y delicioso camino a los corazones,
que quieren sonar con fuerza y ser escuchadas.
No son mías, son tuyas.
No soy yo el autor, sino tan sólo el vehículo que TÚ empleas.
Sólo soy un puente, una caja de música en la que resonar.
Pero sin ser mías, sin pensar:
Gracias
por hacer de mi tu puente
y así permitirme SENTIR
amor puro de tu ser
tintineando a través de mí desde tu fuente hasta aquí.
Gracias por sonar
con un eco que no puedo contener ...
si en el eco asoma una lágrima de emoción al comprender
las PALABRAS más allá de las palabras.
Gracias.
Gracias.
Gracias.


Los latidos de mi corazón se los lleva el viento.
No le pidas que deje de susurrar.
Laten mis campanas al vuelo.
En un suspiro ya no estoy.
Sólo digo esto.