Blog Relámpago Azul

Cierra los ojos y ve

¿Cuándo decidiste que el mundo era así?
¿Cuándo decidiste que ya habías aprendido?
¡Cuantas normas que te creaste existen sólo fruto de tu interpretación!
¡Cuán pequeño y rígido se te puede hacer el estrecho molde en que te empeñas en meterte!

Al principio no había reglas, cuando estabas aprendiendo a interpretar el mundo todo era posible hasta que tu dieses por demostrado lo contrario.
Pero el mundo es como tú, es como un niño aprendiendo a interpretar.
Ahora te das cuenta de la tontería, si el mundo está vivo, constantemente cambiante; y si dejas de escuchar su ritmo con tu orgulloso “Yo ya soy mayor” bailarás desfasado y sin gracia.

Así que escucha, la música siempre está cambiando.
Escucha tu infinito deseo de bailar acorde, de entregarte a tus sentidos de interpretación más profundos, tu infinito deseo de ser tu alter ego, tu más evolucionada acción consciente.

Tu vida son tus deseos,
profundo Amor,
nebulosa viva, danzante, creciente.

Lanza un paso de baile,
... interpretaste una melodía,
te encuentras ya en el movimiento ...
... que te pediste.

Infinito deseo de ser tú, feliz.
Deseo de felicidad.
Amor danzarín, vivo, viviente.
Amar.

Si la flecha no recordase en todo su camino su voluntad, cuan extraña sería su trayectoria.
Si danzando estás y encuentras tu corazón al vuelo ...
... corre detrás de la flecha que lanzaste.

¿No recuerdas ya a donde vas?

Escucha.
El mundo te lo dice: estás corriendo detrás de tu flecha, maestro arquero, interpretas tu más profundo Amor, estás amando.

    Escucha, sigue danzando.